Biodescodificación de las alergias

¿Por qué tengo alergia?
Saber qué te produce alergia no siempre explica por qué apareció

Sistema inmune alergia flor

La alergia ocurre cuando el sistema inmunitario interpreta algo inofensivo como una amenaza y reacciona como si fuera una gran peligro, aunque no lo sea.

Pero… ¿por qué ocurre esto solo en algunas personas?

Quizá llevas años conviviendo con una alergia…
Has aprendido a evitar determinados alimentos, a mirar los niveles de polen cada primavera o a salir de casa con antihistamínicos «por si acaso».
Sabes qué te produce la reacción, pero puede que todavía te hagas la misma pregunta de siempre: ¿Por qué mi cuerpo empezó a reaccionar así?

🌿 ¿Llevas tiempo buscando respuestas?

Si convives con una alergia desde hace años y sientes que nadie te ha explicado por qué apareció, quizá haya otra forma de comprender lo que está ocurriendo.

En nuestro cuerpo todo tiende a mantenerse en equilibrio. Cada órgano, cada célula y cada sistema trabajan coordinadamente para protegernos y mantenernos con vida. Sin embargo, cuando ese equilibrio se altera, aparecen síntomas que nos indican que algo está ocurriendo.
Este espacio está dedicado a las alergias. Primero veremos qué son y cómo se produce una reacción alérgica para comprender qué ocurre en el organismo cuando aparece. Después profundizaremos en la hipótesis que plantea la Biodescodificación sobre su posible origen emocional y, por último, veremos cómo las abordo en consulta desde la Reprogramación Biológica y Emocional.

Si este enfoque resuena contigo y quieres saber cómo son las sesiones, aquí te lo explico.

¿Qué es una alergia?

Una alergia es una reacción exagerada del sistema inmunitario frente a una sustancia que, en realidad, no supone ningún peligro para la mayoría de las personas.

Dicho de otra forma muy sencilla, imagina que tu cuerpo es como un castillo protegido por un ejército de soldados. Su misión es defenderte de todo aquello que pueda hacerte daño, como virus, bacterias, parásitos o algunos hongos.

El problema aparece cuando el cerebro interpreta que una sustancia inofensiva, como el polen, los ácaros, el pelo de un animal o un alimento, es una amenaza. Entonces envía la orden al sistema inmunitario (a los soldados) para que actúe.
Los soldados hacen su trabajo y ponen en marcha una respuesta de defensa que puede provocar estornudos, congestión nasal, ojos llorosos, picor, urticaria o incluso dificultad para respirar.

Por eso, más que decir que el sistema inmunitario «se equivoca», podríamos decir que está respondiendo a la información que ha recibido.

sistema inmune alergia

Tipos de alergias más frecuentes

Existen muchos tipos de alergias y cada una puede desencadenarse por sustancias diferentes, llamadas alérgenos.

En el siguiente esquema puedes ver las alergias más habituales y algunos de los alérgenos que las provocan con mayor frecuencia.

Tipos de alergias y alérgenos más frecuentes

¿Cómo se produce una reacción alérgica?

Para entender por qué aparecen los estornudos, el picor o los ojos llorosos, primero necesitamos saber qué ocurre dentro de nuestro cuerpo cuando entra en contacto con un alérgeno.

Aunque parezca una reacción inmediata, en realidad todo empieza mucho antes.

Primer contacto con el alérgeno

La primera vez que una persona entra en contacto con un alérgeno, no presenta ningún síntoma.
Sin embargo, el sistema inmunitario lo detecta y comienza a fabricar unos anticuerpos llamados Inmunoglobulina E (IgE) específicos para esa sustancia.

La primera vez que una sustancia entra en tu cuerpo no se presentan síntomas.
No estornudas. No te lloran los ojos. No tienes picor.

Primer contacto polen 1

Sin embargo, tus defensas toman nota de que esa sustancia ha estado allí a través de los anticuerpos, o lo que es lo mismo, las Inmunoglobulinas E (IgE). Su función es muy sencilla: recordar quién es ese alérgeno para detectarlo rápidamente la próxima vez.

Los anticuerpos (IgE) se unen a los mastocitos

Una vez fabricada, la IgE se une a unas células del sistema inmunitario llamadas mastocitos.
Los mastocitos son como pequeños almacenes donde se guarda la histamina, junto con otras sustancias que participan en la reacción alérgica.

En este momento se crea el programa para que la próxima vez que se contacte con el alérgeno todo el ejército reaccione. Aquí todavía no tienes reacción alérgica. Simplemente tu cuerpo ya está preparado para reaccionar si ese mismo alérgeno vuelve a entrar.

Segundo contacto con el alérgeno

Cuando ese mismo alérgeno vuelve a entrar en el organismo, las IgE lo reconocen inmediatamente y se adhiere a los mastocitos, comunicando de que ha llegado el momento de actuar.

Reacción alérgica polen

Los mastocitos liberan histamina

Al recibir esa señal, los mastocitos se abren y liberan distintas sustancias. Este proceso recibe el nombre de desgranulación.

Entre todas ellas destaca la histamina, responsable de la mayor parte de los síntomas de la reacción alérgica.
Su misión es intentar expulsar aquello que el organismo considera peligroso.

Mastocito polen

Síntomas de las alergias

Aunque cada persona puede experimentar síntomas diferentes, todos tienen un mismo objetivo: intentar proteger al organismo de aquello que el sistema inmunitario considera una amenaza.

Dependiendo del tipo de alergia y de la intensidad de la reacción, pueden aparecer uno o varios de los siguientes síntomas:

Reaccion alergica

Aunque estos síntomas pueden resultar muy molestos, en realidad no son el problema. Son el intento de tu cuerpo de protegerte de algo que cree peligroso. Y ahí es donde surge una pregunta muy interesante…

¿Qué hizo que el cerebro interpretara esa sustancia como una amenaza si para la mayoría de las personas es completamente inofensiva?

Para responder a esa pregunta, vamos a conocer la hipótesis que propone la Biodescodificación.

Lo que el alma siente, el cuerpo resiente

Biodescodificación de las alergias

La perspectiva que propone la Biodescodificación es que, antes de que aparezca un síntoma físico, la persona podría haber vivido una situación con una gran carga emocional: un acontecimiento inesperado, dramático y difícil de gestionar emocionalmente.

Según este enfoque, el cuerpo no expresaría un síntoma por casualidad, sino como una posible respuesta de adaptación a aquello que el cerebro interpretó como una amenaza.

En el caso de las alergias, esta mirada plantea que el cerebro podría haber asociado un determinado alérgeno con ese momento de estrés.

Hipótesis sobre las alergias

Según la hipótesis que plantea la Biodescodificación, una alergia podría empezar mucho antes de que aparezcan los primeros estornudos o el picor.

Imagina que un día estás viviendo uno de los momentos difíciles de tu vida. Te llevas un gran susto, recibes una mala noticia, discutes con alguien o vives una situación que te hace sentir mucho miedo, tristeza o impotencia.
Y justo en ese momento hay un gato a tu lado, estás comiendo un melocotón o el polen está en el ambiente. Puede ser cualquier sustancia.

Según esta hipótesis, el cerebro podría guardar un recuerdo muy especial de ese instante. No solo recuerda lo que ocurrió. También recuerda lo que había alrededor. Y entre todo lo que había… estaba ese alérgeno.

A partir de ese momento, el cerebro podría asociar ambas cosas. No porque el polen, el gato o el melocotón sean peligrosos, sino porque quedaron relacionados con una experiencia vivida como una amenaza.

Por eso, cuando ese alérgeno vuelve a aparecer, el cerebro podría interpretar que aquel peligro también ha regresado y volver a dar la orden al sistema inmunitario para protegerte. Es entonces cuando se activa el mecanismo que hemos visto anteriormente: la IgE, los mastocitos, la histamina y, finalmente, los síntomas de la alergia.

Desde esta mirada, el síntoma no sería un error del cuerpo. Sería un intento de protegerte de aquello que el cerebro aprendió que podía ser peligroso.

«El cerebro no diferencia entre lo que es peligroso y lo que aprendió que podía ser peligroso.»

Es importante recordar que esta es una hipótesis de la mirada de la Biodescodificación y no un hecho demostrado científicamente. Cada persona tiene una historia diferente y, por eso, en consulta nunca se da por hecho qué ocurrió. Se acompaña a la persona para explorar su propia historia y descubrir si existe alguna vivencia que pueda dar sentido a esa posible asociación.

Caso real en una sesión

(Datos personales modificados para preservar la confidencialidad)

Cuando Laura llegó a consulta estaba agotada. Me dice:

—Anna, ya no puedo más. Siempre tengo miedo de ir a casa de alguien por si tiene un gato. Me da hasta vergüenza tener que estar preguntándolo antes de ir. Vivo pendiente de los antihistamínicos y siento que esta alergia condiciona mi vida.

Consulta online

Mientras hablábamos apareció una pregunta que nunca nadie le había hecho
– ¿Recuerdas cuándo empezó todo?
No cuándo te la diagnosticaron. No cuándo empezaste a tomar medicación.
¿Qué estaba pasando en tu vida cuando apareció por primera vez la alergia?

Durante la sesión no buscamos únicamente el momento en que aparecieron los síntomas. Buscamos cuándo, según mis hipótesis, aquella alergia podría haberse programado.
Retrocediendo en su historia apareció un recuerdo que nunca había relacionado con la alergia.

Siendo adolescente recibió una noticia que cambió por completo su mundo: sus padres iban a separarse.
Fue un momento totalmente inesperado. Sintió miedo, tristeza y una profunda sensación de soledad.
Y mientras todo aquello ocurría… el gato de la familia estaba allí.

¿Significa eso que el gato provocó la alergia?
No.
Según la hipótesis con la que trabajamos en consulta, el cerebro podría haber asociado la presencia del gato con aquella experiencia tan dolorosa. Después comenzaron los síntomas.

No desarrolló alergia a los perros. Ni a los caballos. Solo a los gatos.

Cada persona tiene una historia diferente y este es solo uno de los muchos casos que he acompañado en consulta. No significa que todas las alergias tengan el mismo origen, pero sí nos recuerda algo importante:

A veces llevamos años intentando combatir un síntoma, cuando la respuesta podría estar en comprender la historia que hay detrás de él.

Si tú también sientes que tu alergia condiciona tu vida y nunca has entendido por qué apareció y estás leyendo esto, quizá haya llegado el momento de mirar más allá del síntoma.
Estaré encantada de acompañarte en ese proceso.

¿Y si tu alergia también tiene una historia que contar?

Cada alergia es diferente y cada persona tiene una historia única.

Te invito a explorar, desde el respeto y sin dar nada por hecho, si existe alguna vivencia que pueda ayudar a comprender por qué tu cuerpo empezó a reaccionar de esa manera, aquí estoy para acompañarte.

Si llevas años conviviendo con una alergia y sientes que ha llegado el momento de mirar más allá del síntoma, hablemos. Contacta conmigo y resuelve dudas.

Sesión online

No es mi competencia hacer diagnósticos ni recetar medicamentos.
Mis consultas nunca sustituyen el tratamiento médico o psicológico o psiquiátrico, ni reemplazan sus visitas.

Política de privacidad
libre mente-cuerpo-emociones

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más información sobre política de privacidad: Política de privacidad

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.

Cookies adicionales

Esta web utiliza las siguientes cookies adicionales:

Amazon Afiliados

(Lista aquí las cookies que estás utilizando en la web.)